Pueden pasar diez años mas o veinte y cada vez que vuelva a ver esta película sentiré lo mismo porque es imposible dejar de conmoverse ante este clásico.
“Cuatro bodas y un funeral” se estrenó en 1994 con los actores Andie MacDowell (Carrie) y Hugh Grant (Charles).
Charles y su grupo de amigos, todos ellos solteros y sin compromiso, han llegado a una edad en la que sus conocidos han decidido ir contrayendo matrimonio. En una de las ceremonias, a la que todos han sido invitados, Charles conoce a Carrie, una joven de la que se enamora inmediatamente, pero tras pasar la noche juntos, la pareja no vuelve a verse.
A la próxima boda vuelven a encontrarse pero esta vez Carrie está comprometida y Charlie en un intento desesperado pero poco convincente le pide a ella que no se case pero Carrie le dá un beso y se aleja.
Luego deben asistir a la siguiente boda, Carrie como novia y Charlie como invitado en una ceremonia donde muere uno de los solteros del grupo y de donde se genera la mejor parte de la película a mi parecer..El funeral.
De corte muy emotivo surgen de las palabras del novio del fallecido , el cual recita un poena de W H, Auden que a mi parecer deja expresado todo el dolor que uno puede sentir cuando el amor de nuestras vidas muere.
(El poema de Auden)Y el final, es algo muy inesperado cuando Charlie le toca asistir a la siguiente boda pero esta vez no como padrino sino como novio.
Para variar, como es de suponerse, la que escribe esta corta reseña termina envuelta en lágrimas y sentimientos llenos de amor por alguien especial
